Si la aparición de una revista es motivo de honda satisfacción por la proyección cultural que puede ejercer sobre sus potenciales lectores, justo será reconocer que la revista ·Aires de Córdoba" merece los máximos elogios de la sociedad cordobesa por la difusión y defensa acérrima de los valores patrimoniales de la ciudad y de numerosas localidades provinciales.
Aparecida en 1995, la revista " Aires de Córdoba", a través de sus 150 números publicados, ha sabido superar dos graves crisis económicas y ha prestado un inigualable servicio a los cordobeses. Con entereza e inequívoca objetidad, ha expuesto las consideraciones partidistas y no ecuánimes de determinados agentes sociales ; el escaso apoyo constitucional para la elección de ciudad cultural en 2016 ; el agravio comparativo en la ayuda a la semifinal de la Copa Davis, cuando en 2004 Sevilla recibió 735.000 euros ; la ayuda a tranvías en Sevilla, Granada y Jaén y no a los Patios cordobeses, y un largo etcétera que con valentía y honestidad ha expuesto Francisco M. Arenas Rodríguez en sus excelentes "Cartas del Director", magistrales editoriales o portavoces de la publicación.
La revista " Aires de Córdoba" ha sabido fijarse y desarrollar temas trascendentales y durables. Ha sido y sigue siendo el fiel transmisor de narraciones amenas, ilustrativas y de gran amplitud sobre los más diversos motivos culturales. Recordemos, entre otros, los artículos de Antonio S. Saavedra Serrano sobre " La Torre de la Calahorra", los estudios sobre el Gran Capitán de Manuel Pérez de la Lastra ; los de Joaquín Linares Roldán sobre Juan de Mena; los de Paco Acedo Serrano sobre Groenlandia; los de Antonio Moya Somolinos sobre "El patio mediterráneo" y los numeros sobre localidades provinciales, cuyas riquezas culturales han quedado fielmente plasmadas en trabajos de gran altura intelectual.
En general, podemos afirmar que los artículos aparecidos en la revista "Aires de Córdoba" presentan un carácter reflexivo, muy propio de la investigación y el razonamiento que se sobreponen a la improvisación. Su estilo es sereno y reposado. En ellos brillan las cualidades básicas de la información : claridad, veracidad, exactitud, corrección, buen gusto y estilo acomodado al asunto.
Sin embargo, no sería justo concluir este breve artículo sin destacar la excepcional labor desarrollada por el director y el consejo de redacción, la publicidad, diseño gráfico y fotografía, de cuya perfecta conjunción surgió hace 17 años una revista modélica y fiel difusora de los valores más tradicionales de la sociedad cordobesa.
Francisco M. Arenas Rodríguez nos descubre en cada número facetas interesantes y atractivas para el acervo cultural de la ciudad. Auténticos editoriales a través de los cuales afirma o niega,acusa o ensalza situaciones o actos de gran relieve para la ciudad. Consigue una narración ordenada y lógica con propósitos evidentes y bien justificados. Con calor, con íntima y manifiesta convicción trata los más diversos aspectos relacionados con la sociología,la estadística, la economía, la historia, el deporte, la agricultura, y el derecho en sus más diversas manifestaciones.
Sólo nos queda desear a la revista "Aires de Córdoba" vida larga y feliz. Con la mayor ilusión espero todos los meses la llegada de la revista o su visión por el internet desde la cálida tierra malagueña.
Por: José María Ocaña Vergara
Académico Numerario de Córdoba, de la Real de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes.




















