Entre las recetas que proponemos no faltan las más típicas y conocidas de la gastronomía cordobesa como el célebre salmorejo, el estofado de rabo de toro, el gazpacho andaluz o el flamenquín de jamón serrano. Pero también hallará otras menos populares aunque no por ello menos frecuentes en la dieta cordobesa. Así, sugerimos recetas tan sabrosas como la sopa de verduras con almendras, el ajo blanco cordobés o la ensalada de coliflor, entre otras muchas.
Tranquilidad... No vamos a poner en su mesa sabores chocantes ni tampoco platos demasiado originales e innovadores. En esta obra abogamos por los sabores tradicionales de nuestros hogares, la comida que hemos saboreado durante toda la vida en nuestras casas, esas recetas que hemos heredado de nuestros antepasados y que se han ido trasmitiendo mediante el boca a boca a través de generaciones.
Recetas a veces tan económicas pero tan buenas como las patatas a lo pobre o las sopas de ajo que sin lugar a dudas tuvieron su origen en hogares muy modestos en los que la comida escaseaba y en los que las gentes que los habitaron tuvieron la inteligencia para ingeniárselas sabiamente y saciar su apetito de forma realmente digna. Hoy afortunadamente podemos disfrutar de muchos de aquellos platos no ya por imperiosa necesidad sino simplemente por el gusto de paladearlos y poder revivir la autenticidad y el sentir de unas gentes que tanto han aportado a la cultura gastronómica cordobesa.
Una excelente obra, para degustar, aprender y regalar.




















